Habibi Amado

Todas mis peluqueras se llaman Susana. Una de ellas me desaconsejó Farida como nombre artístico, porque suena igual que herida en catalán y por tanto iba a dar “muy mal rollo”. Lejos de desalentarme me maravilló, porque, pensándolo bien, es así: una no suele bailar desde la quimera de una vida mejor. Una baila a pesar de sus heridas.

Cuando interpretamos una canción del repertorio actual del Bellydancing nos topamos con una parte fundamental del asunto: la letra; encontrarla, traducirla. El habibi, la habiba. El amor-pasión. Esto nos lleva indefectiblemente a la literatura árabe, a su poesía, a su narrativa. Esto nos lleva a Las Mil y Una Noches.

De mil y muchas maneras añoramos al ser amado o al propio sentimiento amoroso en la esperanza -y esa es la tesis- de una completitud:

a) Amante anónimo o conocido que no se atreve a llamar la atención sobre su amado

b) Amante que intenta, pero no consigue ganarse la atención del ser admirado

c) Amante no correspondido: no se ha producido el romance

d) Amante correspondido: felicidad en plenitud. Romance

e) Amante confundido: el romance está en marcha sin embargo se percibe en peligro, aunque solo tiene un presentimiento

f) Amante asustado: el romance se ha producido, pero no es serio o no toma los derroteros deseados

g) Amante aterrado: hay serios indicios de que el romance se resquebraja

h) Amante con sentimientos de culpa: tiene dudas de sus propios sentimientos o bien le llega un flechazo que despierta esas dudas

i) Amante abandonado: se interrumpe el romance por voluntad del ser amado

j) Amante arrepentido: uno mismo había interrumpido el romance y en el tiempo presente siente anhelo y le falta coraje para intentar retomarlo

k) Examante que rechazó, rechazado: uno mismo, habiendo sido quien interrumpió el romance, trata de retomarlo, sin éxito

l) Examante abandonado trata de recuperar al amado, sin éxito

m) Amante viudo: el amante ha enfermado o fallecido

n) Examante traumatizado, incapaz de sobreponerse a una perdida anterior

o) Examante reconciliado: se recicla el sentimiento anterior en un amor amistad, dejando sin embargo un punzante anhelo.

Muchos son los ejemplos que podríamos poner de canciones que detallan cada una de estas situaciones o transiciones en el amor. Vídeos musicales que narran la promesa, que se torna en encuentro que se vuelve en desgarro. Un sin fin de relatos y, de entre todos ellos, las Mil y una noches, el relato de los relatos que ejemplifica desde la hipérbole cuán peligroso es el juego amoroso.

Todas las tradiciones se dotan de un buen histórico en torno a esto que podríamos denominar el padecimiento de la separación, el sabernos incompletos. Ramón Llull escribe en el S. XIII un libro que titula Libro de Amigo y Amado a lo largo del cual articula un diálogo que seguramente, en pleno S. XXI, nos resulta más que familiar.

Llul ilustra también el gozo de la unión en el mero hecho de recrearla. Es aquello de estar “enamorado del amor” y con ello, aún en su ausencia, sentirse pleno:

Pero antes del medievo incluso, en el libro de los libros, en la Biblia, se habla sobradamente sobre el amor. No me referiré aquí al poético del Cantar de los Cantares o al célebre pasaje sobre el verdadero amor, el espiritual, a menudo citado durante las celebraciones de bodas (“puedo hablar las lenguas de los hombres y aún las de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que el metal que resuela o el platillo que retiñe”…, 1 Corintios 13). Os traigo otro pasaje de los Corintios que desarrolla mejor la idea de completitud, atendiendo a la etimología de lo perfecto, per-fectum: lo acabado, lo que ha sido concluido.

El baile, el arte, nuestro lenguaje artístico e incluso el meramente comunicativo están repletos de este continuo vagar. ¿Por qué seguimos en la búsqueda? 

Me han regalado el Diccionario de los Símbolos del Señor Juan Eduardo Cirlot, una deliciosa poesía en prosa enciclopédica. Nada más estrenarlo busqué en él, por la A, Amor. Y me volvió el cavernario recuerdo de Platón.

Y esos lejanos tiempos se albergan también en estos, que albergarán a los futuros

¿Por qué todas las canciones parecen hablar de lo mismo? Porque nos va la vida en ello. Porque en ese amar amando se despliega el ser, de manera que se convierte en otro ser, a veces mejor, excelso, a veces peor, mezquino. Es lo que de desvela nuestro yo verdadero y también lo que más y mejor lo imposta: ese pavonearse en coquetería que nos lleva, digamoslo, a la mejor versión de nosotros mismos. Y eso se hace reconocible por todos: su intensidad, su afecto, su mímica, resultan inconfundibles.

Porque el storytelling en el que se basa toda narración y en especial la escénica gira en torno a una complicidad que vincula al actor y al espectador implorando: “mira lo que me ha pasado”, que alardea también: “y estoy aquí para contartelo”. Es, en palabras de mi amigo José en su Libretto Kintsugi, “el Arte de querer nuestras cicatrices”. El amor es aquella batalla a menudo perdida de la que se vuelve siempre victorioso, porque se ha amado, si bien es un amor imperfecto, o finito, se ha vivido y, más aún, sobrevivido. El amor es aquello a pesar de lo cual bailamos. Asi, peluquera amiga, el amor es ferida.


Bibliografía utilizada para este artículo

Libros

  • Cirlot, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos. Editorial Siruela. 28ª edición, julio de 2025
  • Llull, Ramón. Llibre d’amic I amat. Edició crítica d’Albert Soler o Llopart. Editorial Barcino. 1995
  • Mascaró, Joan. Lámparas de fuego. De las escrituras y la sabiduría del mundo. Edición de Ricard Vela. Editorial Paidós Orientalia, 2009
  • Sánchez Macías, José. Il Libreto Kintsugi. El Arte de querer nuestras cicatrices. Retroversegroup, Barcelona, 2025

Artículos

  • Walee Saleh Alkhalifa, “Amor, locura, muerte”. Universidad Autónoma de Madrid
  • Francisco Ruiz Gírela, “La literatura de adab: tratados de Paremiología.m extenso”. Universidad Complutense de Madrid

Bibliografía recomendada

Libros

  • Al-Saleh, J. Ciudades fabulosas, príncipes y Yinn de la mitología árabe.
  • Arabi, Ibn. Tratado del amor
  • Benalmocaffa, A. Calila y Dimna
  • Fanjul, S. Literatura popular árabe.
  • Gabrieli, F. La Literatura árabe.
  • Hazm, I. El collar de la paloma
  • Llul, Ramón . Accidents d’amor. Versió de Pere Antoni Pons. Tast de Clàssics.
  • Mahfuz, Naguib: Las noches de las mil y una noches
  • Nefzawi, J. El jardín perfumado
  • Rouggemont, D. El amor y occidente
  • Vernet, J. Literatura árabe

Silvia Farida Khan

Silvia Farida Khan, es el nombre artístico de Silvia Pascual, especialista bailarina y coreaografa de Danza Oriental.

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